sábado, 23 de febrero de 2013

Huiré de los aguafiestas


El martes en el Ágora compartimos una experiencia muy vivencial dirigido a emprendedores, de manera que cada uno de nosotros pudo identificar en el momento en el que se encontraba de su proyecto profesional:
               
              INQUIETUD   IDEA     PLAN    LANZAMIENTO    DESARROLLO



Al finalizar Jordi Miró habló de que fuera cual fuera el momento en el que estuviéramos, siempre teníamos que tener una frase como lema "HUIRÉ DE LOS AGUAFIESTAS"  y además hizo que lo declaráramos, allí delante de todos y con la mano en el pecho.
Es una expresión que refleja una actitud que las personas adoptamos ante las circunstancias de la vida y que se relaciona en cierta manera con el victimismo.
Hay que diferenciar el ser una víctima y el sentirse una víctima. La persona que se siente víctima, descarga la responsabilidad de su estado en circunstancias externas, nunca en ella misma. Es más cómodo ser víctima y esperar a recibir la ayuda de los demás, que tomar consciencia sí mismo y de las circunstancias, adoptar la responsabilidad para hacer algo al respecto y llevarlo a la acción.

Os presento un resumen sobre este tema del capítulo 16. Aceptar lo que es del libro Zen Coaching de Javier Carril.

La víctima y el verdugo
Las personas que han adoptado el papel de víctima son, al mismo tiempo, verdugos de sí mismas. Se hablan a sí mismas con crueldad, y generan una corriente de comunicación destructiva con ellas y con el resto de personas cercanas. Así pues, la víctima, sea de forma directa o indirecta, acaba siempre transmutando al rol de verdugo. Sus inseguridades y desequilibrios emocionales los traslada a los demás, torturándolos constantemente, y cuando esos seres queridos o compañeros de trabajo arremeten contra ella, entonces se repliega de nuevo en una posición de “víctima”.

Una persona que no sepa gestionar sus emociones y entre en este juego víctima-verdugo puede ser extremadamente manipuladora.
La aceptación es el antídoto contra estos papeles que adoptamos y que nos hacen tanto daño.

Unido a estos papeles, se encuentran varios sentimientos negativos y devastadores: el resentimiento y la culpa.

El resentimiento surge hacia el exterior, hacia las personas que creemos que han provocado nuestra situación, llena nuestra mente de malos hierbajos, pensamientos negativos que nos producen estrés y ansiedad. También el resentimiento puede dirigirse hacia uno mismo, aunque no seamos conscientes. A esto le llamo yo el sentimiento de culpa, diferenciando una vez más el “ser culpable” o “sentirse culpable”. La culpa es un concepto muy vinculado a la religión católica.

El resentimiento y la culpa están relacionados con la resistencia ante la realidad. El resentimiento es lo contrario a perdonar a los demás, la culpa es lo contrario a perdonarse a uno mismo. El perdón es sinónimo de aceptación. Cuando nos perdonamos a nosotros mismos un error, estamos aproximándonos ya hacia la solución y el aprendizaje.

¿Tienes alguna víctima a tu alrededor? ¿Adoptas tú ese papel de víctima ante las circunstancias?


viernes, 15 de febrero de 2013

ACCIÓN, ACCIÓN, ACCIÓN




    En la charla de Tus propósitosprofesionales para 2013, hablamos de la iniciativa como una actitud que nos favorece para ponemos en marcha cuando queremos conseguir nuestros objetivos profesionales. Hoy quería seguir hablando sobre este tema.
   La iniciativa se refiere a movernos para conseguir las cosas que deseamos. Cuando estamos buscando trabajo siempre tenemos que estar en acción. Leer artículos de interés, conversar con las personas del entorno, asistir a cualquier actividad, interesarse por la profesión a la que me dirijo, contactar con personas que hace tiempo que no ves, etc. cualquier actividad que nos proporcione las oportunidades para llegar a conseguir el trabajo, la información o el contacto adecuado. 
   Los motivos por los que no lo hacemos vienen de dentro de nosotros mismos, somos los únicos responsables. Puede ser la pereza, la desesperanza, puede ser que consideremos que no seremos capaces, que pensemos que no va a servir para nada, puede ser por miedo a la incertidumbre o a lo desconocido… son momentos en los que hay que actuar y dejar de pensar. ¿Son argumentos objetivos o son excusas? 
   
   Las personas que superan estas limitaciones aprenden, se superan y van consiguiendo logros. La mejor forma de hacer las cosas, es haciéndolas. Siempre vamos a sacar un beneficio de la acción que pongamos en marcha, por ejemplo, me inscribo en un curso, voy a un acto social, una presentación de ideas en el Ágora,  hablo con una determinada persona que me puede dar información interesante, hago una propuesta en la asociación de vecinos de mi barrio…Actualmente tenemos muchos ejemplos de iniciativas populares que están dando una respuesta que no se habrían conseguido si no fuera por alguna persona que cree en ello y se ha puesto en marcha. 

Los beneficios que nos aporta esta activación  para conseguir mis objetivos profesionales pueden ser:

- Aprendizaje seguro, ya que obtenga más o menos resultados, siempre aprendemos.

- Más acción. La acción, lleva a la acción. Si hablo con alguna persona sobre mis    capacidades, me puede dar una información útil para mi búsqueda de empleo y que me sirve para poner en marcha mi siguiente paso.

- Ampliamos los contactos personales/profesionales.

- Obtenemos nuevas informaciones que nos ayudan a tomar decisiones.

- Entrenamos las capacidades socializadoras, sobre todo habilidades de comunicación.

- Mejora nuestra capacidad de adaptación a diferentes entornos, personas y situaciones.

- Se generan las casualidades, o sea que se aumenta la posibilidad de que aparezcan sucesos inesperados que nos pueden beneficiar para el futuro (Teoría de la casualidad planificada de Krumboltz, 1999)

-  Tenemos mayor visibilidad, mostramos nuestra marca personal.

- Nos sentimos más capaces y eliminamos inseguridades. Mejora la autoestima.

El futuro es lo que hagamos hoy. Ahora es el momento de la acción. ACTÚA










martes, 5 de febrero de 2013

El día 31 de enero Quiero y Orienta estuvimos disfrutando de una buena compañía y compartiendo aprendizaje sobre las actitudes que hay que poner en marcha cuando queremos que nuestros propósitos se hagan realidad. 






Esta es la referencia en página66